Para muchos, el Ford Escort Mk1 es el «héroe de cuello azul» por excelencia. Pero olvida lo que sabías sobre ese humilde guerrero de rallyes. La firma Boreham Motorworks ha oficializado su regreso, y aunque conserva la silueta que nos acelera el pulso, esta pieza de ingeniería está a años luz del original.
No estamos ante un restomod convencional, ni una simple restauración. Es una reinterpretación con licencia oficial de Ford, construida desde cero con estándares que harían sonrojar a un superdeportivo moderno.

Ingeniería que desafía la lógica
Lo que más impacta es su corazón. Si optas por la motorización TEN-K, te encontrarás con un motor de 2.152cc capaz de girar a 10.000 RPM. Estamos hablando de una densidad de potencia de 155 CV por litro, superando incluso a máquinas como el Ferrari 458 Speciale o el Aston Martin Valkyrie.
Pero el despliegue técnico no se queda ahí:
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Chasis y Peso: Con un peso inferior a los 900 kg, su relación peso-potencia supera a la de un Porsche 911 GT3. El chasis ha sido reforzado logrando un 50% más de rigidez torsional.
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Componentes de Élite: Utiliza amortiguadores R53 —los mismos suministrados para el Gordon Murray T.50— y un eje trasero de aluminio y titanio que reduce el peso original a la mitad.
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Precisión Analógica: Equipado con una caja manual Holinger de cinco velocidades con relación cerrada, diseñada para ofrecer esa conexión visceral que los sistemas modernos han ido diluyendo.

¿El fin de la humildad?
Aunque el exterior mantiene la pureza de sus famosos pasos de rueda ensanchados, el interior ha sido completamente reimaginado. Olvida los plásticos rígidos de los años 70: aquí encontramos cuero de alta calidad, paneles de fibra de carbono, instrumentación a medida y una jaula antivuelco oculta.
Con un precio base aproximado de $453,120 USD (cifra que fácilmente superará el medio millón de dólares según configuración), este Escort se posiciona en una liga de exclusividad donde la funcionalidad diaria cede paso a la pieza de colección definitiva.

La visión de Guiarepuestos
Boreham Motorworks ha logrado algo difícil: mantener la esencia del «básico» de Ford pero llevándolo a un territorio donde la ingeniería es pura orfebrería. Es una declaración de intenciones que, además, allana el camino para futuros proyectos bajo licencia, incluyendo el esperado RS200 con motor central y tracción total.
¿Estamos ante el «auto de carretera secundaria» definitivo? Los números dicen que sí, y si el nivel de refinamiento de sus acabados es tan alto como el de su motor, es probable que estas 150 unidades encuentren dueño mucho antes de lo previsto.
¿Qué opinas, entusiasta? ¿Es este el «glow up» que el Escort merecía o preferirías mantener la sencillez mecánica del modelo original? Te leemos en los comentarios.
GALERÍA
Nota de redacción: En Guiarepuestos seguimos de cerca estas reconstrucciones de alto nivel. Aunque el coste es prohibitivo para el usuario promedio, este tipo de proyectos definen el futuro de la preservación automotriz.


